¿Cómo saber si una foto en internet es falsa?

"No te creas todo lo que ves en internet", Abraham Lincoln.

Este meme es un valioso ejemplo de lo que debemos cuidarnos en los tiempos de la inmediatez digital: las fotos que no corresponden a una noticia o que, incluso, son completamente falsas.

Muchas veces, de manera ingenua en el mejor de los casos, reproducimos en redes sociales o por WhatsApp imágenes que nos encontramos por ahí flotando en internet y que nos impactan. Sin embargo, muchas de ellas no corresponden con la realidad o, en el peor de los casos, son un montaje.

La desesperante carrera por ser el primero en publicar lo que sea cuando sucede un evento importante (en especial en Twitter, que suele premiar la inmediatez de la información y no necesariamente su autenticidad) conlleva entonces no solamente a la desinformación, sino que también puede arruinar la imagen de una persona o empresa, o en momentos en que se vive un desastre natural, puede generar pánico.

Afortunadamente, de la misma manera en que internet da el poder para engañar a la gente, también lo puede quitar. Esa es la ironía de esta época digital: es muy sencillo publicar información a tontas y locas, pero al mismo tiempo es sencillo desmentirla en redes sociales con tan solo una breve búsqueda.

El primer paso para frenar esta cadena de confusión comienza con nosotros mismos. Antes de compartir una foto, respiremos hondo un momento y encendamos el chip del escepticismo.

Una forma tradicional de comprobar si la imagen es verdadera o no es por medio de una búsqueda rápida en medios de comunicación respetables. Por lo general, los periodistas que trabajan ahí saben desde sus primeras clases en la universidad la importancia de corroborar la fuente de su información, y no se van a jugar su puesto publicando fotografías dudosas.

Sin embargo, este método no es infalible. De hecho, sitios web como Photshop Disasters documentan errores de fotos falsas publicadas en internet, incluso por medios reconocidos.

Por lo tanto, otra manera de averiguar si la foto que nos ha llegado es real o no es por medio de la llamada “búsqueda inversa” o “búsqueda visual” en Google. En este caso, en vez de buscar por palabras clave, Google realiza la búsqueda por imágenes parecidas a la que se le proporciona.

El procedimiento es muy sencillo: tan solo debemos ir a Google y hacer clic en “Imágenes”. Una vez ahí, en la barra de búsqueda a la derecha veremos el ícono de una cámara de fotos. Si hacemos clic sobre este ícono, nos permitirá subir la imagen que queremos comprobar desde nuestro dispositivo móvil, o bien el link de la foto en internet. Google entonces buscará imágenes similares a la que hemos subido. Ahí podremos ver el contexto de la primera vez que esa foto se publicó en la web, o comprobar si la imagen ha sido manipulada con Photoshop (siempre y cuando los cambios no sean muy radicales).

TinEye es otra herramienta que permite realizar un procedimiento similar de manera gratuita.

Así que, efectivamente, no tenemos excusa ya para no seguir el sabio consejo de Abraham Lincoln y contribuir a la desinformación en una época en que, irónicamente la humanidad nunca ha tenido tanto acceso a la información.